Democracia U.S.A.

Inmigrantes hispanos pierden el español

Juan Miret
Hispano de Tulsa
Jun 17, 2009

TULSA, Oklahoma – Estudios estadísticos señalan que el 65% de los hijos de inmigrantes -específicamente la llamada segunda generación- no hablan español.

“Tengo el ritmo latino para bailar y cocino mejor que la abuela, pero no hablo español. Es que no me enseñaron,” dijo ‘Marta’ una joven estudiante del último año de preparatoria de la escuela East Central, que cruzó la frontera con sus padres cuando apenas tenía 2 años de edad.

Las cifras son más adversas a medida que pasa el tiempo, según lo indica un análisis llevado a cabo por un grupo de sociólogos de la Universidad de Princeton y de la Universidad de California-Irvine: para la tercera generación de inmigrantes hispanos, solamente el 17% habla español con fluidez; ya para la cuarta generación el español prácticamente desaparece: apenas un 5% de hispanos lo hablan.

Otra investigación presenta la realidad desde una perspectiva distinta, así el Centro Hispano Pew, publicó en el 2008 unas estadísticas donde se señalaron que el 88% de los niños nacidos en los Estados Unidos de padres hispanos -es decir segunda generación- hablan inglés; además generaciones posteriores alcanzarían el 94%.

El estudio resume el hecho que con el paso del tiempo los inmigrantes hispanos hablan más inglés, pero al mismo tiempo dejan de hablar el español.

Luchando contra la corriente

Día a día, Adela Canseco, de Chiapas, México, con más de una década en los Estados Unidos, se enfrenta a las estadísticas que dicen que sus dos hijos, Grover Alberto y Gerardo Jair, tarde o temprano perderán el español.

“Es muy difícil mantener el español … abres la puerta de la casa y ya hueles el inglés, por eso la plática familiar es muy importante,” dijo Canseco.

Para que sus hijos no pierdan su herencia lingüística, Canseco ha tratado con el pasar de los años, mantener vivas las tradiciones típicas de su país, a la vez que les ha explicado a sus hijos la importancia de hablar más de un idioma.

“Al principio se oponían, pero ya lo entienden y lo agradecen,” señaló Canseco.

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